NUEVA ZELANDIA - PARTE I

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DIARIO DE VIAJES

NUEVA ZELANDIA - PARTE I
07.02.10


ULTIMO ENTRENAMIENTO ANTES DEL EVEREST.

Me encuentro en Nueva Zelandia. Éste es el último tiempo disponible para completar mi condicionamiento físico para el reto Everest dentro de solo 50 días.

Se dice que antes de ir al Everest hay que estar lo más entrenado posible, pero  ese mismo condicionamiento físico se pierde durante la expedición. Se llega con músculos tónicos, con algunas libras extra, con los pulmones y el corazón sanos y fuertes y se sale de allá, en la mejor de las hipótesis, muy delgados, el rostro quemado y la sangre espesa, lo que hace que el riesgo de infarto aumente considerablemente. En la segunda mejor hipótesis, se le agrega un congelamiento superficial o interno de las extremidades o el rostro. El resto de las hipótesis no las considero porque dudo que esté presente para sentir sus efectos.

De allí siempre deriva la pregunta ¿entonces porqué escalar montañas? Y creo que no importa las explicaciones que comparta, la verdad es que se puede entender en el fondo del corazón solo si se experimenta personalmente. Yo, por ejemplo, nunca soñé con escalar montañas hasta que escalé la primera de ellas y ahora me parece imposible tener una vida sin ellas.

Hay hasta fenómenos relacionados a la montaña como el “summit fever” y es cuando el o la escaladora siente una poderosa fuerza de atracción hacia la cumbre y dan caso omiso a los avisos del cuerpo, el cansancio extremo, los peligros por mal tiempo o riesgo de avalanchas. Eso aumenta considerablemente las muertes en la montaña cada año. El otro riesgo, es que arriba de los ocho mil metros el cerebro comienza a perder lucidez por la falta de oxígeno, eso incluye sentirse desorientado, confundido y hasta ver cosas o personas que no existen.

Quiero pensar que de mi parte haré todo lo posible por tomar siempre la decisión correcta, aunque no lo sabré en las que condiciones de lucidez me puedo encontrar y que estaré siempre acompañada de un sherpa, que aunque muy fuertes, también pueden estar sujetos a los efectos de la altitud extrema.

Se dice también que para escalar el Everest tienes que estar preparada para cuidar de ti misma y no hacer nada que comporte grandes riesgos para tu seguridad. Si algo te pasa arriba de los ocho mil, la posibilidad que te rescaten es mínima o inexistente. Esto, la gran mayoría de veces, no es por falta de moral en la montaña como se le ha tachado repetidamente, sino por el estado de sobrevivencia en el todo mundo se encuentra.         

Nueva Zelandia es un país de ensueño. Tiene solo 4.2 millones de habitantes en un area de 269 mil quilómetros cuadrados, osea dos veces y media mas grande que Guatemala. Hay un flujo de turistas de alrededor de 2.5 millones al año. La naturaleza es exuberante. Pasa de bosques frondosos a extensos glaciares, playas desiertas y lagos panorámicos. Los “kiwis”, como se le llama a los locales, son buenísimos para crear actividades y deportes extremos en todos lados. Hay clubes de kayakismo, andinismo, ciclismo, paracaidismo, etc., y todos, hasta niños y abuelos, pertenecen a uno o varios de esos clubes. La gente, en general, es muy simpática, sonriente y relajada, siempre listos para entablar alguna conversación. También es uno de los pocos países del mundo donde los nativos y los “antiguos colonizadores” conviven en respeto y paz.  

Desde que llegamos al país, hemos hecho dos trekkings. El primero se llama Round Cape Reinga y es muy peculiar, atraviesa cerros y largas playas con arena suave en el extremo norte del país. Nunca había hecho trekking en la playa y tenía miedo de pasar mucho calor. Aquí, por la localización del país, no obstante sea verano, las temperaturas oscilan de 15 a 25 grados con bastante viento y lluvias por lo que disfruté la experiencia. Además de eso no encontré un ser humano por allá, lo que daba la sensación de estar en el lugar más remoto del mundo. Las interminables playas con sus arenas doradas y suaves me daban la sensación de caminar y quedarme exactamente en el mismo lugar. En total caminé 45 quilómetros en tres días con una mochila de 50 libras.  Recomiendo éste tipo de entrenamiento para quien quiera escalar alguna montaña que requiera de mucha resistencia física o de llevar mucho peso.

El otro trekking es el “Tongariro Trek” en donde una parte de la película “El Señor de los Anillos” fue filmada. A veces realmente me sentía una “hobbit” al caminar en medio de bosques con esos helechos gigantescos. Los paisajes en esa región varían de bosques frondosos a paisajes lunares. Se pasan por varios volcanes activos y lagos de color verde turquesa por los minerales que bajan de un gran cráter rojo. Cada día parecía poder transportarme a un lugar completamente diferente solo con caminar unas 6 horas diarias.

Lo que más que ha impresionado de Nueva Zelandia es el cuidado que se tiene de los parques nacionales. La infraestructura es impecable y bien organizada. Hasta en los lugares más remotos hay lugares para acampar, agua potable, servicios sanitarios, cocina con vajilla completa y sartenes. Lo que me parece más increíble es ver que gran parte de los lugares funciona “a pura honestidad”.  Los lugares para acampar cuentan con una bolsita plástica con el recibo del monto que se debe pagar. Allí el usuario coloca el dinero, escribe el nombre y el número de placa de su vehículo o “camper”, se queda con el recibo y pone la bolsita en un buzón cerrado. En las gasolineras es la misma cosa: está la posibilidad de hacer “self-service” e ir a pagar después adentro. En los supermercados, se puede hacer “caja” uno mismo, osea ir pasando todas las cosas por el detector de precios, colocarlo en las bolsas, pagar el total e irse. ¿A quién no le pasaría por la mente la posibilidad de no registrar por lo menos un producto? ¿No parece increíble que muchos de los servicios más comunes de un país puedan funcionar en la base de confianza? Parece un sueño, pero me alivia pensar que aún los hay y espero que siga teniendo las condiciones sociales y de valores para seguir así y quién sabe podamos llegar a imitarlos dentro de algunas generaciones.    

Mi entrenamiento continuará por otros 35 días con un período de remo para vitalizar los músculos superiores y otros 5 trekkings en los maravillosos y bien cuidados parques nacionales. También escalaremos en una de las fascinantes montañas de Nueva Zelándia…pero esto es otro capítulo...  

 

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